Por: Martín Sanguinetti
Imagen: Sven Scheuermeier

Cuando alguien dice Asia automáticamente pienso en “Tailandia”; es una asociación a la que no le encuentro lógica. Mi actual pareja me ha confesado varias veces que él piensa que en mi vida pasada yo era un tailandés, el problema es que soy descendiente de francos italianos sirios libaneses y me cuesta imaginar que en mi vida pasada fui alguien evocado de paciencia.

La capital de Tailandia es Bangkok y te puedo asegurar que de todos mis viajes nunca conocí una ciudad tan cosmopolita y con tanto movimiento como este lugar. Ya sabemos su nombre así que ahora hagamos un rapidito de hechos y datos.

“Tai” es actualmente una monarquía constitucional que data de una serie de invasiones asiáticas desde hace más de 3000 años. En 1782 nace, a través de la dinastía “Chakri” estableciendo en Siam su capital, Bangkok. Un dato curioso es que nunca fue colonia de ningún país europeo, a diferencia de algunos de sus vecinos. ¿Su clima? Tropical con vientos monzones y muy húmedo durante todo el año.

Te confieso que siempre tendí a salir de mi país con el límite de peso en mi valija (si es de 23 kilos a la ida tengo 22), pero al viajar aquí aprendí una cosa: lleva la valija prácticamente vacía; este lugar es el paraíso del shopping y en breve te explicaré el porqué.

Para llegar a Bangkok puedes hacerlo a través de KLM haciendo una escala en Ámsterdam, y si puedes viajar para el “Songkran” vas a volver a tu país con una sonrisa de oreja a oreja. El “Songkran” es el año nuevo de varios países del sudeste asiático. Se trata de una celebración de 3 días, entre el 13 y 15 de abril, en la que se festeja el comienzo del año solar con una gran guerra de agua; pistolas de agua, bombitas de agua, baldazos son sólo una parte del fervor que cubre todas las calles de la ciudad. La celebración comienza con rezos a primera hora ya que el budismo es una de las religiones más importantes de este país. Los inciensos, al ser un elemento fundamental de su religión, cubren todas las esquinas con un manto de fragancias de jazmines y rosas… Me acuerdo de haber salido del hotel y sentir una mezcla de dulces aromas que nunca había tenido en mi vida. Todas las mañanas la ciudad se envuelve en estos mantos para luego ser purificada en su espíritu, mente y cuerpo con una gran guerra de agua. No hay un lugar específico para su festejo o un lugar determinado para recibir baldazos, esto ocurre a lo largo de toda la capital pero debo confesar que el centro neurálgico donde pasa todo y de todo es “Khao San Road”.

El “Khao San Road” es como una pequeña parte de las naciones unidas por la cantidad de backpackers que recorren la zona. Bellos australianos, suecos, alemanes, italianos o sudafricanos caminan y descansan al borde de tiendas de masajes, de ropa y electrónica, puestos de comida y vendedores ambulantes. Una remera te puede salir desde U$S 5 o U$S 2 si sabes cómo regatear; un deporte obligatorio para este país. Todo lo que compres que no sea en un shopping hazlo a través del regateo. Al precio original di un automático y rotundo “no” y luego negocia la mitad de lo que te han dicho. Si el vendedor se niega dile que ya te han ofrecido el mismo producto al precio que tú le estás diciendo. Si nuevamente él se niega aléjate con un “muchas gracias”, lo más probable es que luego de unos metros él irá detrás de ti con tu oferta. Cámaras de fotos, tablets, celulares, laptops son colocados a la venta a precios inéditos que tú no entiendes por qué cuestan tan barato. No, ¡no son robados!, yo también pensé lo mismo. En Tailandia se fabrican muchos de los componentes electrónicos y muchas veces realizan todo el producto allí, es por eso la brutal diferencia de precios.

Algo que también me llamó mucho la atención es la cantidad de ladyboys, y realmente el uso de la palabra “lady” está bien empleada porque te lo aseguro, la mayoría de las veces no te darás cuenta que nació siendo hombre. Con curvas precisas que cualquier mujer envidiaría y unas piernas que una modelo mataría por tener, los ladyboys recorren la ciudad en plena luz del día sin ser discriminados o agobiados por la sociedad. Son parte de la ciudad en sí y se les respeta como tal.

Las áreas de preferencia gay en Bangkok son el Soi 2 y el Soi 4. En Soi 2 se concentra la mayor cantidad de clubs gays y lésbicos, mientras que en el Soi 4 se encuentran los bares y restaurantes. Lo más interesante es que una cerveza de un litro y medio marca “Tiger” te puede salir en estas zonas desde U$S 2 a U$S 3 y un trago estilo “Spritz” U$S 4 a U$S 5 como mucho.

La mejor forma de moverse en la ciudad es a través de los tuks tuks. Estas pequeñas motos con caja de acompañante son prácticas y muy rápidas para trasladarse de una punta a la otra; los precios son arreglados antes de subirse y para no perder la costumbre se debe regatear al hacerlo.

Lo hermoso de esta ciudad son las opciones que uno puede encontrar. Desde su cultura milenaria, todavía respetada y cultivada entre los más jóvenes, hasta su vida cosmopolita que se encuentra inmersa en una continua evolución. Visitar Bangkok es realmente abrir el alma al paraíso.

Datos útiles

¿Cómo llegar? Una de las formas más cómodas y rápidas para llegar hasta Bangkok es con “KLM”. La clase business ofrece full flat bed y un servicio gastronómico comparable a los mejores restaurantes de la guía Michelin. Aquellos que desean conocer un poco de Ámsterdam en su ida a Bangkok pueden hacerlo gratuitamente ya que no se modifica la tarifa si uno desea quedarse unos días en Holanda antes de ir a Tailandia.

¿Dónde quedarse? El “Intercontinental Hotel Bangkok” se encuentra estratégicamente ubicado adyacente al aéreo-tren BTS que comunica al hotel con el aeropuerto internacional de Bangkok. Habitación estándar con desayuno buffet incluído U$S 186.088, tarifa del 11 al 16 de abril. La misma incluye un voucher de U$S 22.31 para el spa InterContinental, 20 % de descuento en alimentos y bebidas y early check in, claro, siempre sujeto a disponibilidad. Todos los precios son valores estimativos, pueden tener variaciones de precios, disponibilidad, no reembolsable y se necesita un depósito anticipado.

Moneda local: el Thai Baht a Dólar Americano tiene una conversión de 1 THB – U$S 0.031.

¡Buen viaje!